La nube está de moda

Desde hace ya algunas semanas hay dos noticias que acaparan las portadas de los medios de comunicación. Una es la crisis financiera de Grecia y la otra la nube de cenizas del volcán islandés con nombre impronunciable. Precisamente de nubes vamos a hablar hoy. Pero no como fenómeno meteorológico. La nube que traigo hoy es un concepto más metafórico. Se trata de la nube como término aplicado a servicios de información y comunicación a través de Internet, algo que los ingleses han dado en llamar ‘cloud computing’. Esta nube permite, entre otras cosas, que los usuarios ya no tengamos que tener en nuestro ordenador los archivos que queramos abrir, modificar o enviar. Esos archivos estarán en un servidor externo y podremos acceder a ellos a través de una clave de usuario.
El concepto de nube ha revolucionado, por ejemplo, la forma que teníamos de consumir música. Ahora ya no hace falta que tengamos nuestras canciones favoritas en nuestro ordenador. Gracias a programas como Spotify o Grooveshark podemos acceder al instante a nuestra biblioteca musical. Algo parecido ha pasado con la fotografía y el vídeo. Con la ‘nube’ los pen drives tienen los días contados. Aplicaciones como Dropbox nos permiten ya almacenar gran cantidad de datos y acceder a ellos desde cualquier rincón del mundo con un ordenador conectado a Internet.
La nube es un nuevo entorno en el que las empresas tienen que aprender a desenvolverse porque les ofrece grandes dosis de eficiencia, principalmente en materia de comunicación tanto interna como externa. Facebook, Twitter, Skype o Google Wave son buenos ejemplos de herramientas que la nube ofrece a los empresarios para gestionar su comunicación, tanto hacia el exterior como hacia el interior. En Internet no hay empresas grandes o pequeñas, hay empresas rápidas o lentas. No seas el último en subirte a la nube.








